Celebran boda con pasión... y tecnología
 
   


Daniela Castro y Susana González son rivales sólo de ficción.

El enlace religioso se llevó a cabo en la iglesia de San Fernando, ubicada en el backlot de Cuemanco Inés (Kika Edgar) y Vasco (William Levy) contrajeron nupcias ayer en Pasión, pero aunque en pantalla todo lució como en una boda de época, detrás de cámaras la novia sacó su lado moderno. Así, mientras esperaba que la llamaran para la grabación, escuchó su iPod y lució lentes de sol.

"¡Qué novia tan moderna!", le comentó Sebastián Rulli, quien encarna a su hermano en la telenovela producida por Carla Estrada.Ella sólo le dedicó una sonrisa y siguió escuchando música mientras le retocaban el maquillaje y el peinado para la secuencia, ¡la cual se prolongó más de 12 horas!, debido a que intervinieron alrededor de 100 personas, entre extras y actores.

"Está todo muy lindo, pero es muy cansado, yo empecé a las 5:30 horas; es bastante complicado hacer estas escenas, porque hay mucha gente, somos bastantes actores, y la coordinación, sobre todo, es un poco difícil", comentó Kika.

Sin embargo, nunca perdió el sentido del humor durante su boda, que se llevó a cabo en la Iglesia de San Fernando, ubicada en el backlot de Cuemanco.

Aunque es la segunda ocasión que Kika se viste de novia en una historia de época (la primera fue en Amor Real), aseguró que sentía la misma emoción que la primera vez, por lo que no dudó
en presumir su ajuar nupcial.

"En realidad no escogí el vestido, pero confío ciegamente en el talento de las diseñadoras y de las costureras; con lo que sí hicimos un poquito de pruebas y experimentos fueron el peinado
y el tocado.

"Desde un principio dije que me gustaría mucho la tiara de flores y el pelo suelto, pero ahora había un problemita con el aplique del cabello, y se tuvo que hacer así, recogido, pero me encantó", contó Kika.

...Y los invitados también se cansan

Camila, que es personificada por Susana González, no podía faltar a la boda de su hermano Vasco (Levy), y aunque estaba feliz por el acontecimiento, admitió que la celebración la tenía muy agotada.

"Las bodas siempre son cansadas, porque hay muchas protecciones, detalles que cuidar y mucha gente; entonces, es muy difícil controlarlo", dijo la protagonista del melodrama.

Lo mismo sucedió con el resto del elenco, que aprovechaba los ensayos, para echarse una buena platicadita, sin importar que fueron enemigos dentro de la historia.